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Mártires del terrorismo

En esta edición, recordamos con toda solemnidad el fallecimiento de un joven miembro de Carabineros de Chile, que también se suma a la larga lista de mártires de nuestras Fuerzas Armadas y de Orden, a manos de delincuentes subversivos.

Despierta Chile rinde su homenaje y postrer tributo al Carabinero:

JOSÉ ALVAREZ MONDACA
(Q.E.P.D.)

Este funcionario fue asesinado durante una acción terrorista, realizada el 4 de mayo del año 1984 por el Frente Manuel Rodríguez, que asaltó y saqueó el supermercado “Baratísimo”, de la comuna de Pudahuel.

En el informe de la Comisión Rettig, puede leerse textualmente, en el Tomo II, página N° 679, lo siguiente:

“Al atardecer del día 4 de Mayo, en circunstancias que un grupo de individuos penetraron en el supermercado “Baratísimo” de la comuna de Pudahuel con el objeto de sustraer mercaderías, concurrió al hecho una sección operativa de la Prefectura Occidente, la cual integraba el funcionario mencionado. Al llegar al sitio del suceso fue repelida con armas de fuego, resultando el uniformado gravemente herido. Falleció dos días después en el hospital institucional a raíz de las graves lesiones inferidas en su región craneana.

El certificado de defunción precisa como causa de muerte: “Traumatismo craneoencefálico por balas”.

Estando acreditado que el afectado estaba desempeñando funciones de servicio, esta Comisión se ha formado la convicción de que el Carabinero JOSÉ ALVAREZ cayó muerto víctima de la violencia política.”

N. de la R.

Cuando el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación afirma “cayó muerto víctima de la violencia política”, lo que efectivamente debió decir es: “murió víctima de terroristas del MIR, terroristas de grupos marxistas preparados militarmente en el extranjero, que actúan clandestinamente en Chile, y que asesinan cobardemente”.

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CARTAS A LOS DIRECTORES

El Mercurio.

“Día del joven combatiente”

Señor Director:

La delincuencia sí se puede combatir, sólo faltaba la voluntad.

Pablo Pizarro V.

Perdón y olvido

Señor Director:

Hermoso gesto de perdón y olvido el del Presidente, al convidar en su gira al diputado comunista Guillermo Teillier, ex Encargado Militar de su colectividad, cuyo brazo armado diera muerte a decenas de civiles y uniformados. Entre los primeros, cabe citar al dirigente poblacional de la UDI Simón Yévenes, y al senador Jaime Guzmán, del mismo partido. En contraste, centenares de hombres de armas que combatieron el terrorismo de extrema izquierda y frustraron el proyecto totalitario del partido del señor Teillier, siguen procesados o presos, sin la menor esperanza de beneficiarse del perdón y del olvido del que goza dicho ex Encargado Militar, ni menos de ser honrados, como él, con una invitación presidencial tan significativa.

Hermógenes Pérez de Arce Ibieta

Indulto denegado

Señor Director:

Su diario informa que el Presidente ha rechazado el indulto solicitado por el General (R) Odlanier Mena, condenado a 6 años de presidio por muertes registradas en 1973, no obstante haber él probado en el proceso ser inocente de las mismas. Además, esos hechos están prescritos y amnistiados. En España se ha procesado por prevaricación al juez arzón, por desconocer la amnistía y la prescripción, Acá, los jueces de izquierda hacen lo mismo con total impunidad y las querellas por prevaricación resultan inútiles antes los obstáculos y dilaciones que les imponen los tribunales superiores.

Es lamentable que el Presidente se haya restado a esta oportunidad de hacer justicia con un oficial distinguido, que ha sido blanco de los abusos e ilegalidades de la justicia de izquierda. El personal en retiro, según se me ha manifestado, está desilusionado de que no se hayan cumplido sus expectativas de mayor justicia, suscitadas cuando el candidato Sebastián Piñera se reunió con ellos durante la campaña.

Hermógenes Pérez de Arce Ibieta

Renuncia en Gendarmería

Señor Director:

Es sumamente grave lo que ha pasado con el recientemente designado (y renunciado) Director de Gendarmería, porque implica legitimar un poder fáctico que puede juzgar y condenar al margen de la Constitución y la ley, sin respetar el debido proceso.

Manuel José Errázuriz Tagle

Abogado

Fallido nombramiento

Señor Director:

Una vez he estado con Mirko Macari. Más allá de las diferencias ideológicas, tuve la impresión de estar ante un profesional serio, inteligente y honesto. Eso no lo hace infalible, y menos en el caso de las calumnias contra Jovino Novoa, respaldadas o bien recibidas, en su día, por personas del mismo sector político.

Sin embargo, la historia de sus errores, por involuntarios que hayan sido, lo hacían poco apto para dirigir un diario oficialista. Si hubiera sido investigado en Google, nos hubiéramos evitado otro tropiezo en materia de nombramientos.

Los responsables de la búsqueda habrían descubierto, quizás, también algo más sabroso, como algunas de sus declaraciones sobre el candidato Sebastián Piñera: “Que Piñera pase la fórmula pa’ ser prófugo de la justicia con eficacia” (Macari en Twitter, 23 de Septiembre de 2009); “Piñera no empatiza… televisivamente mal” (ibídem); “Piñera es dueño de la Clínica Las Condes ¿y dice que la salud está mal?” (ibídem).

Cristóbal Orrego Sánchez

La Tercera

Nombramiento de Izurieta en Defensa

Señor Director:

La ciudadanía, pocas veces conoce o tiene la oportunidad de saber con certeza si las personas que ocuparán cargos en la administración pública, realmente están capacitadas para ejercerlos de forma eficiente. En esta oportunidad, con el nombramiento del General (R) Oscar Izurieta como subsecretario de Defensa, nadie podría dudar de sus competencias y méritos para desempeñar esta función.

Una excelente elección del Presidente Piñera.

Norman Valenzuela

Nombramiento de Izurieta en Defensa

Señor Director:

La Defensa Nacional es un tema de Estado y hay que tratarlo con altura de miras, sobre todo, tomando en cuenta a nuestros vecinos. Por lo tanto, es muy acertado el nombramiento de Izurieta, un experto en geopolítica. Difícil que un civil pueda hacerlo mejor.

Carlos Beltrán

Nombramiento en Gendarmería

Señor Director:

Me parece una vergüenza que se discrimine al nuevo Director de Gendarmería. ¿Tiene una condena? No. Así no debemos estar al arbitrio de las interpretaciones que quieren hacer algunos. A los que ahora critican, se les olvida que durante los gobiernos de la Concertación, tuvimos varias autoridades que pertenecieron o tuvieron lazos con organizaciones terroristas como el MIR o el FPMR.

¿Dijeron algo en esos casos?

Cristóbal Miranda

TURBULENCIAS DE ACTUALIDAD

DIPUTADO GUTIERREZ, VENDIENDO CRUCES…

Y ALGUNOS SE LAS COMPRAN.

¡Cómo maneja la izquierda a los medios de comunicación! Y estemos atentos a cómo lo van a seguir haciendo a futuro. Bastó que el diputado comunista Hugo Gutiérrez Gálvez impugnara el nombramiento del Director de Gendarmería, General de Carabineros (R) Iván Andrusco Aspé, con febles antecedentes, para levantar una polvareda que tenía atorado al gobierno, con carraspeos, toses y tibias defensas, que finalmente terminaron con amenazas de muerte -que se saben de donde provienen- y lamentablemente el General Andrusco presentó su renuncia indeclinable. El nuevo gobierno, sigue defendiéndose con una política de reacción en la que no debiera caer. Todos los días refutan los nombramientos de autoridades y sus partidarios están pidiendo a gritos que el gobierno responda con firmeza, que puntualice, sin lugar a dudas, que el Presidente es soberano para elegir a  sus colaboradores y que él evalúa sus méritos. Nos hubiera gustado que el diputado comunista Hugo Gutiérrez, hubiera tenido un tapaboca de las nuevas autoridades y que a sus denuncias hubiera recibido como respuesta: “No nos hacemos eco de lo que opine el diputado comunista Gutiérrez, ya que estamos preocupados de la reconstrucción del país”.

¡Pero no fue así!

Es verdaderamente insólito que este diputado, recién atrincherado en la Comisión de DD.HH. de la Cámara de Diputados -que está empezando a manipular a su antojo-,  levantara la voz embistiendo a un General probo, que no ha sido condenado por tribunal alguno, que tiene un irreprochable pasado que fue respaldado por el Presidente de la Corte Suprema, ministro Milton Juica y por Honorables Parlamentarios, como Felipe Harboe (PPD) y Hosaín Sabag (DC).

Sin embargo, en la práctica, algunos canales de televisión, encuestas televisivas, portadas de diarios y diferentes radios, hicieron un escarnio público de la figura del General Andrusco, creando un ambiente que la situación no ameritaba y consiguieron lo que se propusieron. Mientras tanto, el Presidente Piñera en su primera gira presidencial, invitó al terrorista Guillermo Teillier, nombre de combate “Sebastián Larraín”, hoy día diputado comunista, flamante integrante del Congreso Nacional.  Él fue el encargado de canalizar el apoyo cubano al FPMR, siendo el representante del PC en La Habana. Recordemos que el FPMR, llegó a realizar 7.000 atentados en sus primeros cuatro años de vida y sus principales golpes fueron: internación de armas en Carrizal Bajo, atentado al General Pinochet y su escolta, secuestro de Cristián Edwards del Río (Hijo de Agustín Edwards Eastman, dueño del Diario El Mercurio) y el asesinato del Senador Jaime Guzmán Errázuriz, todos y cada uno hasta hoy impunes y en libertad sus autores. Teillier, como Encargado Militar del partido y, posteriormente, como representante del PC en La Haba­na, tenía los nombres de combate de “Sebastián” o el “El Príncipe”, y dentro de sus misiones estaba la de viajar permanentemente a Cuba para contactarse con el Departamento América, Tropas Especiales y los Aparatos de Inteligencia cubanos, encargados de exportar la revolución en el continente. Aún no responde por la mayor internación de armamentos y explosivos que se ha hecho en América latina (80 toneladas), por cientos de muertos y heridos, uniformados y civiles, víctimas inocentes del accionar terrorista de un ejército paralelo que adiestraron militarmente en Rusia, en Alemania Oriental y principalmente en Cuba.

¿Por qué nadie le pide a Teillier que renuncie?

¡A lo menos el Presidente Piñera no debiera volver a invitarlo en sus giras después de leer este artículo!

¿Quién pidió la renuncia del Ministro de Defensa y posteriormente Embajador de Chile en EE.UU., José Goñi Carrasco, fundador del MIR, encargado de la infiltración en la Armada de Chile, en Talcahuano, nombre de Combate “Rafael”, que tenía por misión implementar el plan del MIR con personal naval insurrecto, que contemplaba la detención de la oficialidad de los buques surtos en la bahía y, a continuación, bombardear a las instalaciones navales?

¿Nadie sabía de la amistad de Goñi con Pascal Allende y Miguel Enríquez, y que fue el primer Presidente mirista de la Federación de Estudiantes Universitarios de Concepción?

¿Alguien levantó la voz por la situación del Subsecretario de Aviación, Raúl Vergara Meneses, nombre de combate “David”, guerrillero en Nicaragua y condenado a la pena de muerte  en calidad de autor por los delitos de traición y sedición, en Consejo de Guerra de su propia institución? ¿No es un nombramiento demencial de la ex Presidenta Bachelet, pisoteando a las FF.AA. al colocar de Subsecretario de Aviación a un guerrillero, secuaz  del terrorista Galvarino Apablaza, asesino del Senador Jaime Guzmán y por quién se empleó para que no fuera extraditado a Chile?

¿No era integrante del MIR el ex ministro concertacionista Álvaro Erazo? ¿Y Carlos Ominami, no integró también el MIR, movimiento terrorista con cientos de atentados y asesinatos que quedaron impunes? ¡No nos olvidemos que todavía existe una participación no aclarada de este ex senador en el atentado con explosivos del puente Queronque en el que fallecieron más de 60 personas!

Carlos Montes, el diputado PS, ¿recordará que su nombre de combate era Arturo Moraga? ¿Que fue detenido por Carabineros de Chile y que fue imputado tras su detención por la incautación de documentos de “violencia revolucionaria”, en momentos en que se encontraba en una reunión clandestina?  ¿No participó en el Plan Marzo, Plan subversivo previo a una etapa superior de lucha revolucionaria para legitimar la violencia y derrocar al gobierno de las Fuerzas Armadas?

¿Y el Diputado Sergio Aguiló? ¿Puede decir que su nombre de combate no era “René González” o “Arturo Ulises”? ¿Puede negar que con su Partido –MAPU- no contaban con armamento desde antes del Pronunciamiento Militar? ¿Puede negar que estuviera en Cuba y que además de él, veinte militantes de su Partido recibieran instrucción militar en ese país?

¿Estos diputados no debieran dimitir o renunciar a sus cargos?

¿Y por qué no se le pidió la renuncia a la Sra. Bachelet? ¿Puede negar la Sra. ex Presidenta, si acaso su conviviente Alex Vojkovic no estaba en contacto con la cúpula del Frente terrorista Manuel Rodríguez, como miembro de la Dirección Nacional, cuando atentaron contra la vida del Presidente Pinochet y asesinaron a cinco de sus escoltas?

¿Se puede dormir con un alto terrorista de ese Movimiento, -que tenía como nombre de combate Jorge Salas-, y no saber nada de lo que estaba haciendo, de lo que estaba ocurriendo?

¿Y usted Sra. Bachelet, en esa ocasión no tenía como misión, en su calidad de médico, de socorrer profesionalmente a los terroristas que pudieran salir heridos de ese alevoso atentado?

En este cuadro, aparece el inefable Hugo Gutiérrez Gálvez, nacido en Iquique el 5 de Octubre de 1961, mocoso de 12 años cuando se produjo el Pronunciamiento Militar de las FF.AA. y de Orden que rescataron al país del caos político, social económico y moral más grande vivido en nuestra historia.

Cuando tenía 12 años, el 10 de noviembre de 1973, cuatro extremistas atacaron el Regimiento Tucapel en Temuco y fueron ultimados en esa acción. Muchos años más tarde, él llevó a Tribunales este hecho, en defensa e indemnización para los familiares de esos terroristas. A este caso, se han sumado otros de diferentes “querubines”, preparados militarmente en el extranjero, ingresados clandestinamente a Chile para cometer todo tipo de atentados y tropelías y que por años han sido sus clientes, los que económicamente le han recompensado generosamente, con la complicidad de los gobiernos de la Concertación. Cuando deje de ser parlamentario, seguramente integrará el directorio del Museo de la Memoria, museo de la manipulación marxista fragmentada de la memoria, que es el lugar en que merece estar.

El opositor cubano Oswaldo Payá, Premio Sajarov del Parlamento Europeo en 2002, respondió severamente a Gutiérrez. Dijo que negar la violación de los derechos humanos en la isla es un “insulto al pueblo de Cuba”. “Cuando se defiende una ideología o una posición política por encima de la verdad, por encima de los derechos de las personas, entonces tengo que decir que no es una posición honesta”. El opositor cubano se refirió así a las palabras del diputado del Partido Comunista de Chile, Hugo Gutiérrez, quien afirmó que Cuba “no es un país violador de los derechos humanos y que no le consta que haya presos de conciencia”.

“Los cubanos no podemos entrar y salir libremente al país, no se pueden expresar libremente, hay una sola prensa oficial que es un mecanismo de opresión, y tampoco pueden organizarse”, afirmó Payá en respuesta a lo afirmado por Gutiérrez.

No es fácil entender a Hugo Gutiérrez Gálvez, salvo que sea un infiltrado de la DINA o de la CNI en el PC. Él hizo su Servicio Militar en el Regimiento de Infantería N°5 “Carampangue”, con guarnición en Baquedano, Iquique, y su padre, Hugo Gutiérrez Lara, fue un Suboficial de Ejército que hizo su carrera en el área de Inteligencia, miembro de la Dirección de Inteligencia, DINE y perteneciente al brazo operativo de ese organismo de Inteligencia, el BIE  (Batallón de Inteligencia), donde era conocido como “El Gitano”.

Su padre, cuando él egresaba del Liceo en 1979, pertenecía al DEIC (Destacamento Especial de Inteligencia Conjunto) de Arica, dependiente del Estado Mayor de la Defensa Nacional. Luego fue destinado al Centro de Inteligencia Regional (CIRE), de la misma Guarnición, que agrupó a todos los servicios de inteligencia en esa Región.

Siempre en el área de Inteligencia, estuvo un año como escolta (PPI) del Agregado Militar chileno en Colombia, Coronel Eduardo Oyarzún Sepúlveda.

En el año 1980, trabajó bajo las órdenes del General Arturo Álvarez Sgolia, condenado por el asesinato de Tucapel Jiménez, por esos años lo había hecho en igual forma, con el Coronel Marcelo Moren Brito, también ligado a casos de DD.HH. y Jefe del DEIC en Arica.

Pasó a retiro en 1988, con el grado de Suboficial. Está fallecido y fue enterrado en San Bernardo, dejando en su hijo Hugo, una misteriosa herencia genética, que día a día nos sorprende.

Diputado Gutiérrez:

¿Mantendrá su odiosidad y abuso de su actual cargo como Presidente de la Comisión de DD.HH. de la Cámara Baja?

Hace pocos días atrás, renunció a su cargo como Gobernador de la provincia de Los Andes, don Ángelo Barbieri, por aparecer en DICOM. ¿Por qué usted en sus ataques de “moralina” no propició la renuncia del candidato presidencial Eduardo Frei Ruiz Tagle, por estar en DICOM, con montos no aclarados muy superiores a los del renunciado Sr. Barbieri?

Si ahora le preocupó tanto lo que ocurría en Gendarmería de Chile, ¿por qué mantuvo silencio frente al hecho que el terrorista del FPMR, Rafael Escorza Henríquez, entre otros delitos, secuestrador de don Cristián Edwards, hijo del Director Propietario del diario El Mercurio, condenado por este ilícito junto a su mujer, María Cristina San Juan, haya estado contratado en Gendarmería de Chile como estafeta, llevando información confidencial entre Unidades Penales del Área Metropolitana?

Sr. Gutiérrez, su maestra del Liceo, Lily Williams, ¿estará realmente orgullosa de usted, como usted cree?

Sr. Gutiérrez, ¿qué esconde su verdadero disfraz?

¡Al comunista diputado, Hugo Gutiérrez, lo veremos a menudo vendiendo cruces…, Sebastián, no se las sigas comprando!

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Resumen noticias mes de Abril.

1º de Abril.

El Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Tarcisio Bertone, el hombre más cercano a Benedicto XVI, llegará a Chile el 06.Abr.010 para abordar el tema de los DD.HH. y la designación del próximo arzobispo de Santiago.

2 de Abril.

El ex Senador Adolfo Zaldívar pide una ley que permita al Presidente Piñera ejercer el “control político del Congreso” por un año, para enfrentar la crisis originada por el terremoto.

3 de Abril.

Secuestradores del empresario chileno en Venezuela, Víctor Santa María Serrano, piden un millonario rescate, Delincuentes dieron plazo de 10 días.

4 de Abril.

Publican novela sobre la mujer y la hija que Pablo Neruda abandonó. Este es uno de los episodios más oscuros y menos publicitado en la biografía de Neruda y es tocado en una novela publicada en Holanda, “Es tan largo el olvido”, de Pauline Spot.

5 de Abril.

UDI y RN piden crear comisión que investigue millonarios aportes económicos realizados por la señorita Bachelet, en que cuadruplicó entregas de dinero a organizaciones sociales en los últimos 3 meses de su gobierno.

6 de Abril.

El Presidente Piñera dejó en duda la realización de los juegos Odesur en el 2014, hasta redefinir presupuesto.

7 de Abril.

Chileno Víctor Santa María, secuestrado en Venezuela, en el día de hoy fue liberado. Hay un detenido por este plagio.

8 de Abril.

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE), entregó la estadística de la inflación del mes de Marzo de este año, la que alcanzó el 0,1%.

9 de Abril.

La Contraloría General de la República en investigación especial a la División de Seguridad Pública del Ministerio del Interior, en el período Bachelet, confirmó una serie de irregularidades, cuestionando especialmente los desembolsos hechos en el marco del programa de Escuelas de Fútbol. El ex mundialista Humberto “Chita” Cruz está involucrado en varios millones de pesos.

10 de Abril.

Evasión en el pago del Transantiago, instaurado por Michelle Bachelet, alcanzó en el mes de Febrero un 17,8%, lo que arrojaría pérdidas de US$ 600 mil diarios.

11 de Abril.

El ex miembro del Frente terrorista Manuel Rodríguez, Vasily Carrillo, uno de los fundadores de esa organización subversiva y quien formara parte de la Guerrilla Sandinista en Nicaragua, afirmó: “Bachelet fue bastante lenta. Cometió un grave error al no desplegar a los militares en los primeros momentos. Ellos jugaron un rol muy importante tras el terremoto y en el restablecimiento de la seguridad”.

12 de Abril.

El Director de Gendarmería, General de Carabineros (R) Iván Andrusco, ascendió a 619 funcionarios de esa institución destrabando el proceso que, por razones burocráticas y administrativas, estaba pendiente desde el gobierno anterior. La medida era largamente esperada por el personal de la Planta II de Vigilantes Penitenciarios.

13 de Abril.

El diputado del PS Fulvio Rossi, depone su candidatura a la presidencia de su partido, según él, para privilegiar su relación familiar con su esposa Carolina Tohá, que ya lo había hecho con respecto a la candidatura a la presidencia del PPD.

14 de Abril.

Desde Washington, el Presidente Sebastián Piñera pidió no polemizar y colaborar en momentos de crisis. “Trabajemos por la unidad nacional y la reconstrucción”.

15 de Abril.

El Director de Gendarmería, General de Carabineros (R) Iván Andrusco, renunció indeclinablemente al cargo, tras recibir amenazas de muerte producto del mal ambiente creado en su contra por el diputado del PC, Hugo Gutiérrez. Anunció querellas para el o los responsables.

16 de Abril.

El Presidente  Sebastián Piñera anunció un Plan de Financiamiento para la reconstrucción nacional, basado en un aumento tributario transitorio, a  empresas, viviendas y al tabaco.


17 de Abril.

El ex diputado de la UDI Julio Dittborn, presentó su renuncia a la Comisión Bicentenario. Esta instancia sufría un déficit presupuestario debido a que en los últimos 3 meses de Bachelet, ella gastó casi el 80% del presupuesto para 2010.

18 de Abril.

El Gobierno invertirá la suma de US $ 450 millones, en reparar la Base Naval de Talcahuano y el astillero ASMAR.

19 de Abril.

Gobierno anunció una ofensiva para la aprobación en el Congreso de su Plan de Reconstrucción Nacional. En el día de mañana tendrá una reunión conjunta con parlamentarios de la Alianza por Chile, en Cerro Castillo.

20 de Abril.

El Mandatario S. Piñera, encabezó reunión en el Palacio presidencial de Cerro Castillo, en Viña del Mar, con jefes de partidos opositores y parlamentarios. Previamente, lo había hecho con los legisladores de la Alianza, todo, con el objetivo de asegurar el apoyo al plan de financiamiento diseñado por el gobierno,  para la reconstrucción de la zona devastada por el terremoto del 27 de Febrero.

21 de Abril.

En texto aprobado por todos los obispos en el marco de la 99º Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, a través de un mensaje, hicieron un llamado a las autoridades en el Año del Bicentenario a aplicar un “indulto jubilar”, que beneficie a los presos que han cumplido gran parte de sus condenas y que han demostrado una buena conducta en los recintos carcelarios.

22 de Abril.

Con la presencia del Presidente de la República, se inaugura moderna escuela insular en Juan Fernández y supervisa directamente los trabajos de reconstrucción en este lejano lugar de nuestro territorio.

23 de Abril.

En la madrugada del día de hoy se produjo un sismo 6,2º en la escala Richter, en la ciudad de Concepción. El nuevo sismo tuvo el epicentro   65 kms. al sur de Concepción.

24 de Abril.

Fallece el creador y líder de Colonia Dignidad Paul Schaefer,  víctima de un paro respiratorio.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

PREGUNTAS Y RESPUESTAS.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS.

Pregunta: En entrevista al diputado comunista Guillermo Teillier, con motivo de la gira a Argentina y Brasil, en que fue invitado por el Presidente Piñera, analizó también la situación con Cuba.

Respuesta: “Cuba está pasando un momento económico difícil. Dicha situación se debe, entre otros factores, a la crisis económica mundial, los 3 huracanes que afectaron a la isla en los últimos años y el bloqueo económico que EE.UU. ejerce hace medio siglo. Refuto las acusaciones de violaciones a los derechos humanos  y represión, pero admito que hay una crisis que se está manifestando”.

(Diputado del PC, Guillermo Teillier, a La Tercera, Abril de 2010).

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Pregunta: A su juicio ¿qué busca Allamand?

Respuesta: “Allamand ha errado en su camino. En razón de la realidad y del estatus en su relación con el gobierno, seguro está buscando reposicionarse al interior del partido y no creo que ésta sea la instancia razonable”.

(Bruno Baranda, Secretario General de RN, a La Tercera, Abril de 2010).

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Pregunta: ¿Por quién hubiera votado en esta elección del PS?

Respuesta: “Por ninguno. Cancelé objetiva y subjetivamente la idea del PS en la cual estuve, por lo demás, 30 años vinculado a la renovación y recomposición del socialismo. El proyecto de hacer del PS la casa común de la Izquierda llegó a su límite. El PS, con su padrón electoral, sus prácticas internas, me parece que es un partido irreformable. Ojalá me equivoque”.

(Ex senador Carlos Ominami, a The Clinic, Abril de 2010).

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Pregunta: ¿Pero, qué esperaba que dijera su esposa?

Respuesta: “Que le dijera a todo su entorno que me dejaran en paz, que todo esto era inmerecido, que ella había tomado su propia decisión. Fui objeto de un linchamiento público… ¡y Carolina no dijo nada! Y me atacaron por todos lados, como si yo le dijera a una mujer adulta lo que tiene que hacer con su vida”.

(Senador PS, Fulvio Rossi, a El Mercurio, Abril de 2010).

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Pregunta: ¿Qué razones dan para detenerte?

Respuesta: “La amenaza es que no debo salir del lugar donde vivo. Ellos siempre dicen, al principio, que te detienen para cuidarte, y que no te pase algo, pero al final del interrogatorio te piden que no sigas escribiendo. No pertenezco a ningún partido político, pero tengo un blog y hago periodismo independiente, así que me arrestan para que no se conozcan en el extranjero las acciones de la disidencia. Hay grupos que me comunican de manera clandestina lo que van a hacer. Uno va y cubre como puede, porque a veces no nos dejan ni llegar, o nos quitan los elementos de trabajo, como las cámaras y cualquier tipo de grabadoras. Últimamente, están quitando los teléfonos”.

(Periodista cubano independiente, Luis Felipe Rojas Rosabal, a El Mercurio, Abril de 2010).

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Pregunta: ¿Qué es lo que le ha llamado la atención de las críticas de Allamand a Piñera?

Respuesta: “Él ha hecho una crítica que tiene sentido. Lo del conflicto de intereses y la concentración del poder en una sola mano, es cierto”.

(Jefe de Bancada de senadores DC, Andrés Zaldívar, a La Nación, Abril de 2010).

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Pregunta: Opinión sobre el rearme de la Concertación.

Respuesta: “La Concertación terminó un tanto rehén de visiones más neoliberales, que no representaban a toda la Concertación”.

(Senador Guido Girardi, a El Mercurio, Abril de 2010).

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Pregunta: ¿Qué opina sobre la actitud de Bachelet y Piñera con respecto a los DD.HH. en Cuba?

Respuesta: “El Presidente Piñera fue claro y categórico al condenar la existencia de los presos de conciencia en Cuba. Ojalá el gobierno de Bachelet hubiese tenido esa misma actitud”.

(Senador DC Patricio Walker, a El Mercurio, Abril de 2010).

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Pregunta: El Presidente ha mostrado una gran capacidad comunicacional. En los primeros días habló mucho más que la vocera. ¿A usted le pasa lo mismo que a la Ena von Baer?

Respuesta: “No, a mí me toca el Sebastián que habla poco, parece –dice entre carcajadas-. Cuando él llega, le empiezo a contar qué cosas quiero hacer, y él me dice: “no quiero seguir trabajando”.

(Primera Dama, Cecilia Morel, a El Mercurio, Abril de 2010).

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Pregunta: ¿Usted responsabiliza al diputado Gutiérrez por lo que usted vivió?

Respuesta: “Yo no lo acuso a él de las amenazas de muerte, pero cualquier persona inteligente comprenderá que él me atacó públicamente y mintió respecto de mis situaciones de trayectoria profesional. Fue generando un clima que iba a provocar, como provocó, situaciones como ésta. Yo no lo acuso a él, sino que la fiscalía deberá delimitar responsabilidades (…) si aquí ocurre algo, todos saben quién es el autor intelectual de esto”.

(Ex Director de Gendarmería General (R) Iván Andrusco, a El Mercurio, Abril de 2010).

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para Saber y contar

RENUNCIA DEL DIRECTOR DE GENDARMERÍA”

El flamante diputado por la gracia, no de Dios, sino por la Democracia Cristiana que pactó con el Partico Comunista, lo que permitió que fuera elegido como tal el Sr. Hugo Gutiérrez, se ha permitido dar a los chilenos, en una columna del diario La Tercera del 14 de Abril del presente año, una lección de moral y política, no obstante su obsecuencia con la doctrina y la práctica comunista.

Manifiesta este defensor del marxismo leninismo, que el recientemente nombrado Director de Gendarmería, General de Carabineros (R) Sr. Iván Andrusco, no califica para tal designación, por haber pertenecido al servicio de inteligencia de la policía uniformada chilena, lo que lo hace “carecer de idoneidad moral para ser la más alta autoridad de una repartición pública”,  no obstante que no ha sido enjuiciado jamás y menos aún, condenado por motivo alguno.

El Sr. Gutiérrez, poseedor de esa maravillosa cualidad comunista, de dejar de lado el nefasto pasado de sus camaradas nacionales y extranjeros, pretende darnos una lección de moral, a quienes, seguramente, estima ignorantes absolutos de la sangrienta historia de su partido, tanto en Chile como en el mundo, pretendiendo erigirse en el líder defensor de los derechos humanos a nivel mundial.

Sr. Gutiérrez, gente que pensaba como usted, asesinó a cien millones de personas entre 1917, inicio de la Revolución Rusa y 1991, fin de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. En estos cien millones de víctimas, no se cuentan otras decenas de millones que eliminó el chino comunista Mao Tse Tung y sus continuadores en el continente asiático.

El 13 de Abril pasado, un día antes de la publicación de su artículo de prensa, se conmemoró el septuagésimo aniversario de la masacre de Katyn, cuando Stalin hizo asesinar a 20.000 oficiales del ejército polaco, que se encontraban prisioneros de los soviéticos, en los comienzos de la Segunda Guerra Mundial. ¿Se olvidó también de los diez millones de campesinos rusos asesinados por Stalin, los Kulaks (pequeños propietarios agrícolas) para lograr la colectivización de la tierra? ¿Se olvidó Sr. Gutiérrez del archipiélago de Gulag, en Siberia, donde el mismo tirano, Stalin, asesinó a otros diez millones? ¿Ha leído alguna vez, los textos en que se habla en detalle sobre estas masacres, del autor ruso que los conoció en persona, Alexander Solzhenitsyn? ¿Qué opinión tiene de la Tcheka, NKVD, GPU y KGB, los servicios de seguridad comunistas, con sede en la Avenida Lubianka de Moscú? ¿Y de las tiranías y tiranos asesinos en los países en que el estúpido Roosvelt le entregó en bandeja en la Conferencia de Yalta y de Potsdam, al término de la citada guerra, donde murieron millones de inocentes para instaurar los gobiernos títeres de Moscú bajo la bandera roja? ¿Y de las represiones sangrientas y monstruosas en los intentos de rebeldía contra el comunismo en Alemania Oriental el 17 de Junio de 1953; en Poznan, Polonia en Junio de 1956; en Budapest, Hungría en 1956; en Praga, Checoslovaquia en 1967? ¿Y la invasión de Afganistán en 1979? ¿Y los soldados chilenos caídos en el intento comunista de magnicidio, en la Cuesta Achupallas, en el Cajón del Maipo en 1986? ¿Y las decenas de carabineros asesinados por el brazo armado del PC, el FMR, durante el gobierno militar?

Usted, Sr. Gutiérrez, que pretende ser el portaestandarte de la bandera de los DD.HH., escriba también columnas sobre las interrogantes precedentes, señalándonos si las innumerables víctimas de esos hechos, tenían o no, derechos humanos?

Con lo anterior, por ahora, es suficiente. No recurriremos a extender la roja e inconmensurable mancha de sangre que los comunistas han hecho derramar a sus enemigos en el Asia, tales como Corea del Norte, Camboya, China comunista, Indonesia, Vietnam, Myanmar (ex Birmania) y en África.

No obstante lo absurdo de la petición del Sr. Gutiérrez de que el Sr. General Andrusco abandonara su cargo, éste así lo ha hecho en razón de la amenaza de muerte que originó el calumnioso artículo del diputado Gutiérrez en el diario antes mencionado.

Siguiendo esta misma lógica,  son muchos los personajes que hoy ocupan asiento en el Congreso Nacional y otros que han detentado puestos de importancia en ministerios y reparticiones públicas, durante los gobiernos de la Concertación, cargos que jamás debieron aceptar, ya que ellos registran en su curriculum vitae la pertenencia a organizaciones terroristas, en tiempos pasados, algunos. Entre ellos se encuentra el señor Gutiérrez, que pertenece a un partido político que carga sobre sus espaldas, como se ha recordado precedentemente, el apoyo irrestricto a sus ex amos de la URSS, autores como ya lo hemos señalado, de la muerte de cien millones de personas.

No satisfecho con lo anterior, ahora el señor Gutiérrez apoya una denuncia basada en el hipotético “reconocimiento de voz” del General Andrusco, por una persona de avanzada edad que expresa haber estado detenida hace treinta años y haber reconocido la voz del General Andrusco como la de su presunto interrogador. No es factible reconocer la voz de una persona luego de un período tan extenso, conforme la opinión científica de los respectivos expertos. En el diario El Mercurio del 2 de Noviembre de 2005, bajo el título “¿Voz única?”, la doctora lingüista y fonetista, Claudia Rosas y el Ingeniero Acústico de la Universidad Austral de Chile, doctor Jorge Sommerhoff explican enfáticamente la imposibilidad de reconocer una voz luego de un período tan extenso como el señalado precedentemente. En consecuencia, nos encontramos frente a un montaje, en el que quisiéramos pensar que el señor Gutiérrez no tiene injerencia.


APOYO DE LA CONCERTACIÓN A LOS TERRORISTAS.

Por Marcelo Elissalde Martel, abogado, consultor en DD.HH.

http://www.despiertachile.cl

Durante 20 años fue política oficial de los gobiernos concertacionistas, apoyar a los subversivos y a sus familiares, se dictaron amnistías, indultos, se unificaron condenas, se dictaron extrañamientos, se otorgaron beneficios penitenciarios, lo que permitió que, absolutamente, todos ellos se encuentren en libertad y varios de ellos han seguido delinquiendo como es el caso de los Lautaristas, que asesinaron a dos cabos de carabineros y a tres detectives. Los autores de estos crímenes terroristas, han sido recientemente repatriados desde Argentina.

La Concertación erigió monumentos, memoriales, museos, a estos criminales. Además, se creó el Instituto de DD.HH. del Ministerio del Interior, que ha presentado 24 nuevas querellas, acrecentando aún más la persecución político-judicial en contra de miembros de las F.AA. y de Orden. Luego, se creó un formidable sistema de indemnizaciones, incluyendo al grupo terrorista  MIR, que fue declarado “Empresa” por la Contraloría General de la República, para poder “indemnizar” a sus “funcionarios” como exonerados políticos. Hasta el año 2007 esto tuvo un costo, para el país y sus contribuyentes, de 1.700 millones de dólares, a lo que hay que agregar el costo anual de 200 millones de dólares por año. Fácil es por lo tanto, calcular los costos actualizados para el erario nacional. No bastando lo anterior, se han reabierto las Comisiones Rettig y Valech, para seguir “reparando” a los que quedaron fuera, no calificaron, o se enteraron tarde de las indemnizaciones. Además, han surgido nuevas peticiones, bastante insólitas, como la de los ex conscriptos. Es de esperar, que no aparezcan nuevos “detenidos aparecidos”. Po ello es que los testimonios en tal sentido, deben provenir sólo de procesos judiciales para evitar nuevos bochornos.

Cabe destacar el gran dinamismo y actividad que desarrollaron los gobiernos concertacionistas, en las actividades antes expuestas. Sin embargo, han demostrado total desidia y negligencia para repatriar a los miembros del Comando del FMR, que asesinó al senador Jaime Guzmán. Ellos son Mauricio Hernández Norambuena, alias “Comandante Ramiro” y Galvarino Apablaza, alias “Comandante Salvador”, actualmente en libertad en Buenos Aires, pese a los reclamos de la UDI al respecto.

Para lo anterior, NO ha habido voluntad. Para lo demás SI.

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MILITARES Y LOS DERECHOS HUMANOS     EN EL  NUEVO GOBIERNO

Cruzada por la Reconciliación Nacional (CREN) |                 Sección: Historia, Política

Durante las últimas semanas han ocurrido una serie de hechos que –en conjunto– indican un agravamiento en la situación que afecta a cientos de militares en retiro, actualmente condenados, procesados o perseguidos por causas de derechos humanos. Entre otros, los principales indicativos de que la situación empeora en vez de mejorar, son los siguientes:

1. Apelación del gobierno a la negativa de la Corte Suprema de reabrir el Caso Soria

En el mes de Septiembre de 2008, el Subsecretario del Interior de la época (ex-jefe del Programa de DD.HH. del Ministerio del Interior), solicitó a la Corte Suprema la reapertura del Caso Soria, a pesar de haber sido ello rechazado en varias oportunidades previas. El ministro designado por el máximo tribunal para estudiar la petición, resolvió que el caso no puede ser reabierto por encontrarse sobreseído definitivamente, además de amnistiado y ejecutoriado. Pese a tan clara y contundente resolución judicial, la Jefa recién designada para dirigir el Programa de DD.HH. del Ministerio del Interior, apeló del fallo mencionado en nombre del gobierno, insistiendo en que el caso debe ser reabierto.

Lo anterior podría indicar que no hubo un análisis serio de las consecuencias que acarrearía la reapertura de un caso en este estado o que el nuevo gobierno no está dispuesto a enfrentar reclamos de parte del mundo de los derechos humanos, manteniendo exactamente igual la asimétrica situación que ha afectado por años a los militares.

La apelación en cuestión expone al gobierno a que le digan que sí, lo que sentaría una jurisprudencia inédita en Chile que estimularía la reapertura de un sinnúmero de casos cerrados y ejecutoriados, anulando el principio de “cosa juzgada”. Ello, solo serviría para estimular la abusiva utilización del tema por parte de los aprovechadores de siempre, en directo perjuicio de la vida de cientos de familias del mundo militar que seguirían viéndose injustamente afectadas, mientras sus adversarios siguen cosechando beneficios económicos y de todo tipo, como lo demuestran los últimos hechos observados por la sociedad. Solo basta recordar que gracias a la Comisión Valech hay más de 40.000 supuestos “torturados” que con seguridad intentarán mantener abiertos o reabrir procesos hasta sacar algún provecho.

2. Impugnación pública de la designación del nuevo Director de Gendarmería

La campaña desatada por un diputado comunista para impugnar la designación del nuevo Director de Gendarmería, sin otra justificación que haber prestado servicios en la misma unidad a la que pertenecían quienes resultaron condenados por el caso degollados, constituye una clara muestra de la odiosidad que no desea abandonar un sector minoritario de la sociedad, el cual trata de hacer aparecer al oficial como integrante del “alto mando” de la DICOMCAR, tergiversando los hechos al omitir que en la época en cuestión el oficial ostentaba apenas el grado de Teniente, ocupando cargos muy subalternos en la organización.

La tibia defensa inicial del gobierno y la falta de una reacción de real fortaleza demuestra que la coalición en el poder sigue temiendo al mundo vengador de los derechos humanos, demostrando con ello que no consigue librarse del complejo que le acarrea este tema y validando sin querer la injusta responsabilidad que le atribuyen sus adversarios.

En la práctica, esta acción abusiva persigue inhibir la voluntad del Director de Gendarmería para que no ejerza las atribuciones propias de su cargo y que le permiten otorgar beneficios2/4 largamente postergados por sus predecesores a los militares condenados, manteniendo a éstos relegados a la condición de parias o ciudadanos de segunda clase.

3. Indulto rechazado


Apenas seis días después de haber asumido el nuevo gobierno y en medio de la crisis causada por el terremoto y las dificultades para la designación de sus autoridades regionales, una extraña señal proveniente del Ejecutivo remeció al mundo militar, al rechazarse de plano una solicitud de indulto presidencial, no resuelta por el gobierno anterior y precariamente estudiada por las nuevas autoridades, en menos de una semana.

La preocupación no proviene del rechazo propiamente tal, cuya injusticia explícita ya no sorprende al mundo militar, si no de la premura con la que se estudió y resolvió un tema tan trascendente para el afectado y para su familia, lo que entregó una potente señal sobre lo que pueden esperar los uniformados en los tiempos venideros.

Pareciera que con ello se deseó evitar la apertura de flancos políticos, aún a costa de seguir sometiendo a los militares al trato vejatorio e inequitativo que le han otorgado los sucesivos gobiernos de la Concertación, quienes en forma reiterada les negaron el acceso a los beneficios que la Ley garantiza para el resto de la población.

4. Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior


Una vez conocido el resultado de la segunda vuelta eleccionaria y poco antes de la instalación del nuevo gobierno, las organizaciones de defensa de derechos humanos hicieron pública su preocupación por el riesgo de que la oficina de abogados del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior fuera desmantelada. La preocupación declarada habla por sí sola del valor estratégico que dicha instancia ha tenido para la mantención del tema en la agenda pública, puesto que desde allí se ha llevado por años la planificación, dirección y control de las acciones legales en contra de los militares.

El riesgo de desmantelamiento se basaba según ellos mismos en la precariedad de la existencia de dicha oficina, cuyo origen legal determinaba una vida máxima de un año, la que fue extendida por la vía administrativa a través de un simple Decreto Presidencial, fácilmente anulable al momento de llegar las nuevas autoridades.

Sin embargo, a la instalación del nuevo gobierno no hubo tal desmantelamiento ni al menos un esfuerzo mínimo de toma de control sobre dicha oficina y sus actividades. Por el contrario, no solo se mantuvo la planta de abogados de un definido color político, si no que se designó a una nueva jefa que haciendo gala de un discurso tan sorprendente como ajeno a los postulados de la coalición gobernante, asumió el liderazgo activo de las causas de derechos humanos, ante la grata mirada de sus antecesores. Es cosa de leer la entrevista publicada el domingo 11 de Abril de 2010 en el diario La Nación para comprender los alcances de su compromiso ideológico.

Dicha actitud no solo no guarda relación con los objetivos declarados por el programa de gobierno, si no que en la práctica lo subordina a los intereses de grupos agitadores de DD.HH., manteniendo la poderosa estructura del Ejecutivo al servicio de una causa ideológicamente lejana y claramente beneficiosa para sus adversarios políticos. Por supuesto, en directo desmedro de la situación de los militares en retiro, desprovistos de todo apoyo al respecto.

5. Fallo en el caso Porvenir


Hace unos días, se conoció en la Corte Suprema el primer fallo en un caso de derechos humanos, dictado con posterioridad al cambio de gobierno. En éste, la Segunda Sala de la Corte Suprema revocó el fallo dictado anteriormente por la Corte de Apelaciones y que absolvía de toda responsabilidad a un ex-Subteniente de Ejército (grado ostentado al momento de ocurridos los hechos de los que se le acusaba), imponiéndole inesperadamente y de oficio una pena de 7 años de presidio efectivo.

Dicho fallo que sorprendió a todos por su extrema severidad y liquidó la vida de este militar y su familia por hechos ocurridos hace casi 40 años, pareciera corresponder, más que a una corrección a la decisión de un tribunal inferior, a una señal que se quisiera enviar al sector vencedor en las elecciones, indicándole que no habrá cambio alguno en el rigor con que se aplicará la justicia a este sector marginal de la sociedad, confirmando que la doctrina del “ni perdón ni olvido” seguirá plenamente vigente, a pesar del cambio de gobierno.

El mensaje, con las dolorosas e injustas consecuencias imaginables, solo confirma la percepción acerca de la persistencia del espíritu vengador que –alimentando el beneficio de unos pocos– seguirá dividiendo a los chilenos, hasta que alguien tenga el valor de detenerlo. Una vez más se demuestra la inequidad en el trato a los militares, quienes se encuentran expuestos a una humillante discriminación judicial que tan solo alimenta sentimientos que atentan gravemente contra la unidad espiritual que debiera existir entre los chilenos.

6. Financiamiento ONG JURE

La defensa judicial de los militares ha estado desde hace un par de años sostenida en gran parte por la Organización No Gubernamental “Justicia y Reconciliación”, constituida legalmente y controlada como tal por el Ministerio de Justicia. Su financiamiento ha estado en manos de unos pocos mecenas y en especial en el aporte voluntario del personal en servicio activo del Ejército.

Recientemente y en forma totalmente inesperada, el principal aporte fue reducido a la mitad, obligando a desligar de la defensa de los militares a 12 de los 18 abogados que cumplían esta labor, generando con ello una concentración de causas en los 6 abogados restantes, lo que con seguridad debilitará gravemente la defensa de los afectados, justo en el momento en que la mayor parte de los procesos entran en sus etapas finales.

El grado de desesperación que ello ha causado en los afectados es enorme, provocando sentimientos de abandono y de impotencia ante el desamparo en que son dejados frente a la coordinada acción de sus adversarios, en especial al saber que los actos de los que se les acusa fueron desarrollados mientras se desempeñaban como empleados del Estado y formando parte de un ente disciplinado y jerarquizado, hecho que hoy es completamente ignorado por los administradores de la justicia vengadora.

Sin financiamiento, el destino de los militares quedará probablemente en manos de jóvenes defensores públicos, quienes se enfrentarán a avezados equipos de abogados, entre otros los del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior y nada menos que los del Consejo de Defensa del Estado, sin posibilidades de equiparar su poder de influencia ante los magistrados y ministros de corte.

7. Petición de indulto de la Iglesia Católica

La Iglesia Católica ha planteado formalmente una petición al gobierno para que se dicte un indulto con motivo del Bicentenario de la Independencia Nacional, sin que a la fecha se haya obtenido un pronunciamiento oficial sobre el tema. Entretanto, la izquierda política ha levantado voces en contra de cualquier beneficio que pudiera alcanzar a los militares condenados, presionando directamente al gobierno para evitar que su decisión los favorezca, a pesar de cumplir con todos los requisitos posibles de exigirles para ello.

Una vez más, la sociedad chilena es testigo de la discriminación con que se trata a los militares, quienes son estigmatizados como genocidas en una grosera manipulación de la historia. Nadie recuerda en cambio lo sucedido con los criminales terroristas que fueron indultados por los gobiernos de la Concertación o beneficiados con la Ley de Amnistía, la misma cuya aplicación es negada sistemáticamente a los militares. Será muy interesante conocer en su momento la cantidad de indultados otorgados por los gobiernos concertacionistas, en especial aquellos de última hora.

Nos encontramos hoy ante un escenario previsible, en el que no existe la voluntad política con capacidad para imponer la equidad mínima que un acto de esta naturaleza amerita. Por el contrario, se percibe la clásica tibieza y doble estándar de un mundo político donde los derechos universales del ser humano son utilizados para presionar y obtener ventajas electorales, económicas y de cualquier tipo. Cualquier cosa menos que la satisfacción de la necesidad de trato igualitario a que todo hombre tiene derecho.

Si los militares son dejados fuera de esta iniciativa y se insiste en tratarlos como ciudadanos de segunda, el gobierno estará cediendo ante la presión de un grupo minoritario, en desmedro de los verdaderos intereses que competen al bien común y en directo y grave perjuicio de un grupo de hombres que se entregaron en forma honesta y leal al servicio de la Patria, aún cuando en algunos casos pudieran haber caído en excesos que –fuera del contexto en que se desarrollaron– son difícilmente entendibles.

Los hechos descritos anteriormente demuestran que la situación que afecta a los militares en retiro parece encontrarse lejos de una solución y que –por el contrario– se estaría agravando. Las razones para ello están a la vista y de no mediar una reacción pronta y completa, la sociedad chilena será testigo del encarcelamiento extemporáneo y abusivo de otra gran cantidad de oficiales y suboficiales de las FF.AA. que, al igual que los anteriores, serán tratados sin el menor respeto a los mismos derechos humanos en cuyo nombre sus adversarios dicen actuar.

La aplicación sesgada de la Ley y la negación para los militares de los derechos que ella consagra a todos los chilenos, transforma inevitablemente a los ex-uniformados en “presos políticos”, lo que –junto con alejar la ansiada reconciliación y unidad nacional- constituye una incómoda herencia para los nuevos gobernantes, mientras se siguen sirviendo los objetivos de un grupo político tan ideologizado como ajeno a los intereses de la mayoría de la población.

Si el odio no es contenido a tiempo y se permite que éste siga marcando el eje de la relación entre los chilenos es dable esperar futuras situaciones en las que veremos una vez más aflorar sus dañinos efectos, plasmados en violencia, Todo ello, en un ciclo interminable que solo puede ser interrumpido con el ejercicio vigoroso de la voluntad política y el apoyo de toda la sociedad, en especial de aquellas instituciones que constituyen sus referentes morales y éticos.


“Chile batió el récord mundial de inflación en 1972, siendo 143%”. (Informe anual del Fondo Monetario Internacional).

“Durante 1972 Chile ocupó el penúltimo lugar en cuanto al crecimiento económico entre todos los países latinoamericanos”. (CEPAL. Informe Anual 1972).

“…Chile durante muchos años, ocho o diez, tendrá que racionar la carne de vacuno. No tenemos masa ganadera y hay que formarla… las vacas no se reproducen como los conejos. Cuesta bastante más”. (Salvador Allende, en discurso en Lebu, 14 de Febrero de 1972)”.

“Antofagasta. Centenares de mujeres han hecho cola en la tienda “La Reina”, la que ha debido ser protegida por un furgón y un piquete de carabineros para mantener el orden. Pese a ello, las mujeres se han trenzado a carterazos y golpes, al margen de gritos y empujones para lograr la compra de cotelón para pantalones, a razón de 40 escudos el metro, y tocuyo en cortes de 5 metros”. (El Mercurio, 7 de Mayo de 1972).

TERRORISMO Y VERDAD HISTÓRICA (1)

“QUIEN FUE REALMENTE EL PADRE DE ME-O”

Nota de la Redacción:

El presente artículo escrito por su autor en forma tan amena y narrativa, expresa con muchos detalles delitos que eran habituales en esa época, cometidos por “jóvenes idealistas” como se llamaban los terroristas en esos años, amparados por la protección del gobierno de la Unidad Popular, causantes de la gran catástrofe política que obligó a la ciudadanía a pedir la intervención de las Fuerzas Armadas y de Orden.

Muchos de los actuales políticos que conforman la Concertación, han sido autores directos de este tipo de actos vandálicos o terroristas, como se quiera denominar, en ese período de la historia nacional. En sus efectos, han sido sus causantes directos, muy conocidos en el quehacer político del país.

Se felicita realmente al autor del artículo, por haber escrito una historia real, sin abanderizarse, con suma imparcialidad, que logra restablecer un hecho verídico del quehacer diario, que ocurrió hace 36 años atrás.

Se invita a los lectores, como al autor, a escribir nuevos relatos de este tipo de acciones acaecidos durante esa época, lo que nos permitirá entregar a las generaciones actuales y futuras, la verdadera historia que vivieron sus padres o abuelos, en un momento del pasado oscuro del siglo anterior de nuestro país, y que por conveniencia política de la izquierda, se oculta, se tergiversa o se omite.

“En el dominio de la historia es donde el escepticismo se complace más en hacer su irónica pregunta: ¿Quid est veritas?

¿Podemos hablar de una verdad histórica, cuando constatamos cada día que todo el mundo refiere la suya, que es diferente a la verdad de  los demás?

La gran debilidad de la historia es que los fragmentos de verdad que ella puede comprender son los que están más a menudo aislado y alterados por las pasiones y los intereses.”

Guglielmo Ferrero

Ginebra, 1936

Terminó por irritarme el asuntito ese de “mi padre asesinado por los militares”, tan recurrentemente utilizado por el ex candidato Enríquez Ominami en los pasados meses.

Puedo entender, y hasta celebrar, que un ciudadano lleve flores a la tumba de su padre, cualesquiera que hayan sido las causas de su muerte, o sus culpas. Y puedo, también, considerar la posibilidad remota que el señor Enríquez Ominami haya sido en su infancia mal informado sobre los antecedentes y circunstancias de la muerte de su progenitor. Lo que implica haber optado por mantenerse luego en el limbo durante los últimos 35 años.

Pero los chilenos en su globalidad no pueden ser imbéciles – ni aún los que ni siquiera habían nacido en 1974 – como para tragarse tamaña estupidez.

“Asesinado por los militares”, así, a sangre fría y sin razón alguna, como quien dice, no guarda relación con los hechos reales. No sea esa, ni cercanamente, la historia de sangre que me tocó de cerca. Y la majadería del joven socialista que intenta abrirse paso en la política actual mediante la manipulación de la memoria colectiva, me lleva a recordarla para Uds.

Asentemos, en primer lugar, que la inmensa, abrumadora mayoría de los miristas, socialistas y terroristas de todo tipo que se jactan hoy de haber combatido “contra la dictadura” – y piden, de paso, pensiones y reconocimiento por ello – simplemente jamás lo hicieron. En primer lugar, porque iniciaron su actuación criminal hacia 1968, unos cinco años antes del golpe de 1973 que puso a las FF.AA. en control del país. No había dictadura militar que combatir entonces (1968 – 1973), y su actuación se limitó al banderolismo simple, en procura de fondos y titulares de prensa. Hubo, eso sí, énfasis en daño, lesiones y muerte de trabajadores inocentes o simples ciudadanos. Desprecio absoluto por la vida de quienes o no compartían sus designios de violencia, o casualmente se interpretaban durante la ejecución de sus asaltos.

En segundo lugar, porque sus acciones armadas durante el gobierno militar de 1973 – 89 se aplicaron de preferencia contra civiles desarmados – usualmente empleados de la banca y otras empresas con dinero efectivo que sustraer – y consistieron casi siempre en violentos, a menudo sangrientos asaltos en procura de bienes, dinero y primeras planas.

En cuanto a los uniformados abatidos por el terrorismo después de septiembre de 1973, estos fueron, en alto porcentaje, carabineros salientes de servicio, asesinados de un tiro en la espalda mientras esperaban locomoción colectiva en el paradero más cercano a su cuartel. O custodios de monumentos (como la “llama eterna” en el Cerro Santa Lucía), liquidados también por la espalda y sin opción de defensa alguna. Unos pocos fueron asesinatos selectivos de autoridades, mediante golpes de manos sorpresivos, de los cuales los casos del Coronel Roger Vergara y el General Carol Urzúa son los más representativos. Se cometieron estos atentados, como se recordará, actuando sobre seguro, a mansalva, sin arriesgar ni remotamente un enfrentamiento armado. Acribillar a la víctima y desaparecer, era el método. Eficiente, por cierto.

Sólo enfrentaron a las fuerzas militares – tales terroristas asesinos – en los pocos, contados casos extremos en que fueron rastreados y cercados. Y aún así, para el sólo efecto de escabullirse y desparecer, cuando pudieron hacerlo.

Asesinato cobarde y terrorismo, entonces, si los hubo y a destajo. “Expropiación” de dineros de la banca y empresas con caja disponible, también. Con víctimas civiles inocentes y en medida abundante. “Daño colateral”, creo que le llaman.

Pero “combate heroico” a la dictadura en el sentido que hoy se da al término, para nada.

Aclarado lo anterior, se entenderá que la ciudadanía – y en particular los empleados bancarios – manifestaran un marcado rechazo a la actuación de esos desalmados, y que – partidarios o no de la intervención militar del 73 – vieran con beneplácito todas las medidas encaminadas a suprimirlos.

Así como entre los movilizados del 78’ en la emergencia bélica que provocó Argentina existió, para efectos de apechugar con la guerra y sus consecuencias, absoluta transversabilidad entre detractores y partidarios del gobierno militar – lo que viví personalmente – también entre los empleados bancarios de esos años, representantes de una enorme masa ciudadana de distinto pensamiento político, el rechazo al terrorismo brutal y la muerte de trabajadores inocentes fue ampliamente mayoritario. Casi universal.

Como se ha comentado – de fuentes socialistas, lo que hace algo dudosa la veracidad del suceso – el presidente Allende le habría mandado, desde la Moneda cercada el día “once”, un particular recado al líder mirista – y padre del citado ex candidato Enríquez Ominami – el señor Miguel Enríquez Espinoza: “Díganle a Miguel que ahora le toca a él” dicen que dijo el Presidente de la Unidad Popular, o algo así. Menudo encargo.

Haya sido por esa causa, o por mera vocación criminal, el señor Enríquez y sus tenebrosos muchachos – amnistiados de su pasado sangriento no hacía mucho por el Presidente marxista, atendido su carácter de “jóvenes idealistas” (así como asociando el concepto a “deportistas”) – pasaron al clandestinaje e iniciaron una serie de acciones delictivas, dice con miras a procurarse los imprescindibles fondos que requerían para su actividad de terror y muerte.

Encontramos hoy en Internet el relato romántico de tales desmanes, en que se oculta cuidadosamente el trasfondo criminal que golpeaba a la ciudadanía. Se acuña allí el concepto de “lucha heroica” a que nos hemos referido. Pero no se habla una palabra de los cientos de trabajadores inocentes que fueron violentados, amedrentados, heridos y hasta asesinados en el proceso llevando luto y dolor a sus familias. Como lo habían sido durante el período 1970 – 73 por la izquierda violentista y su aliado natural, el lumpen, sueltos ambos en las calles y en los campos de Chile.

Y resulta que a los trabajadores de la banca, y de otras empresas que custodiaban fondos en sus oficinas, mal podía importarles la justificación ideológica de una lucha que amenazaba directamente sus vidas y su integridad, dejando desprotegidas a sus familias. Y sin posibilidad alguna de autodefensa.

Allá los miristas con sus ideales. Que se enfrentaran a los militares parecía hasta lógico, en su vesánica filosofía de violencia. Pero que, a la pasada, no trepidaran en herir y asesinar a trabajadores sin arte ni parte en el asunto – que a veces compartían las doctrinas de la Unidad Popular – era cosa muy distinta.

Para entender cabalmente la situación de violencia mirista que se vivió en esos años – o meramente recordarla para quienes fueron sus actores – parece conveniente relatar en detalle los sucesos culminados el 5 de octubre de 1974 con la muerte de Miguel Enríquez.

Hablo de los acontecimientos reales, la verdadera historia. No de la historieta posterior que pretende lavar la imagen sangrienta de los matones del MIR.

He aquí los hechos:

1974

Luego de un prolongado fin de semana “con puente” que favoreció unas Fiestas Patrias celebradas bajo toque de queda, la semana laboral bancaria se inició sin novedades el día lunes 24 de septiembre de 1974.

Una considerable cantidad de dinero recogido por el comercio durante esas fiestas empezó a fluir hacia las distintas sucursales de los bancos en todo el país. En 24 horas, las bóvedas de estos empezaron a rebosar de billetes, a la espera de ser recogidos por los camiones que los trasladarían a sus oficinas centrales, o los distribuirían en aquellas sucursales que los necesitaran. Si una va a pensar como asaltante, ciertamente ese era un buen momento para un golpe de mano, con la casi certeza de obtener un botín redituable.

Un día a mediados de semana, en la pequeña sucursal “ Huelen “ del Banco de Chile – hoy, desparecida – ubicada en el subterráneo de la galería y cine de igual nombre, en Santiago Centro, ocho empleados se ocupaban, poco antes de las 9 horas, de preparar los elementos para lo que se esperaba sería otra larga y pesada jornada.

El actor principal a la indicada hora era, desde luego, el cajero- tesorero de la Sucursal. Su día se iniciaba con la labor de proveer fondos a los otros cajeros para el inicio de las labores, y luego, además de actuar el mismo como cajero recibidor y pagador de sumas mayores durante el horario de atención, debería controlar todo el movimiento en efectivo del día laboral y cuadrar en global las partidas contables relacionadas. En su poder estaban, como está establecido, las llaves de la bóveda de la oficina.

La diminuta sucursal Huelen no contaba entonces con un guardia de seguridad. En realidad, no había tales guardias en ninguna sucursal del Banco de Chile en 1974. Ni en toda la banca, porque la legislación vigente no las exigía. Sólo en la Oficina Central prestaban tal tipo de servicios tres detectives jubilados – vistiendo de civil –  y un cuarto cumplía igual función en Valparaíso. Era toda la protección de seguridad con que contaba el Banco de Chile en el contexto nacional. Tampoco había en la sucursal Huelen, ese día arma de fugo alguna. Un revólver de 6 tiros de. 38” de calibre y cañón corto – según la autorización de Superbancos – debió registrarse en su inventario. Pero, como en la mayoría de las sucursales pequeñas, no había tal arma. Ni menos alguien que fuera perito en su manejo y capaz de utilizarla en una emergencia. La dotación de ocho empleados, entonces, apenas suficiente para la operación de una pequeña oficina  de servicios, no orientada especialmente a los grandes negocios, activaba a esa hora los preparativos de un día laboral a minutos de iniciarse.

De súbito, cuatro individuos portando armas pequeñas de puño, y a rostro descubierto, irrumpieron en las oficinas intimidando al personal y gritando órdenes que pusieron a todo el mundo manos arriba. Y casi enseguida, tumbados en el piso.

Los asaltantes exigieron de inmediato, entre órdenes vociferadas y puntapiés a los empleados tendidos en el suelo, la entrega de las llaves de la bóveda.

El citado cajero – tesorero de nombre Renato Robinson del Canto – se encontraba al interior de su caja preparando los voucher de traspasos internos de fondos y su libro de caja. Todavía no iniciaba la entrega de valores a los otros cajeros. Reaccionó instintivamente a los sucesos cerrando- como si de algo sirviera – la puerta de su caja y arrojando con disimulo las citadas llaves al piso, a como un rincón oscuro del pequeño recinto y fuera de la vista.

Un hombre muy especial, Renato Robinson. Alto y robusto, en sus medianos treinta, padre de familia, deportista y especialmente apreciado por sus pares en razón de su carácter grato y afable. De disciplinada y larga militancia sindical, contaba no sólo con la confianza de la empresa en sus labores de cajero – tesorero, sino también con el respeto bien ganado de la organización sindical de los trabajadores del Banco de Chile. Practicaba ese empleado bancario un deporte peculiar: la halterofilia.

Por ello, una fuerte contextura de hombros, brazos y piernas poderosas desarrolladas en esa práctica, unida a su aventajada estatura, originaba en su círculo inmediato bromas y comentarios jocosos acerca de una fuerza hercúlea.

Los asaltantes identificaron rápidamente al custodio de las llaves de la bóveda – en la que se guardaba en esos momentos una reserva considerable – y requirieron bruscamente a Robinson salir de su caja y abrir el recinto abovedado. Como éste se mantuviera en su lugar, hosco y en silencio, uno de los bandidos trepó al mesón de atención de público, y desde allí alcanzó la parte superior descubierta de la caja pagadora N°1. Procedió entonces a golpear repetidamente al cajero – tesorero en la cabeza con el caño y empuñadura de su revólver que portaba, produciéndole distintos cortes en el cuero cabelludo que empezaron a sangrar de inmediato. Lo amenazó seguidamente con disparar contra él su arma, si no salía de su refugio en tres segundos. Sin opciones, casi ciego por la sangre y el dolor, el amenazado abrió la puerta y abandonó la caja. Hilos de sangre corrían por su rostro y la parte superior de su camisa ya mostraba extensas manchas de sangre.

Fue al punto empujado contra un muro, inmovilizado mientras se registraba sus ropas, y luego emplazado claramente, entre feroces insultos intimidatorios, a entregar las llaves de inmediato o morir ahí mismo.

El líder del grupo asaltante, un hombre en sus 30, alto y delgado, de tez blanca, cabello castaño claro y bigote – según la descripción posterior – procedió en ese momento directamente con esa intimidación, mediante nuevos gritos e improperios. Manifiestamente irritado por el silencio del interrogado, propinó acto seguido – con viril valentía – varios golpes de puño en el rostro de su víctima, en tanto le sujetaba de la pechera de su camisa. Grave error.

Un impulso atávico, o quizás la desesperada reacción del torturado que intuye su próximo fin, gatilló una orden en el cerebro de Renato Robinson, y este, empujando a su atacante para darse espacio, lanzó un derechazo – con todo su alma y el poder de sus hombros acostumbrados a mover 100 kilos de pesas de hierro – que impactó en pleno rostro de su acosador. Este salió proyectado con violencia hacia atrás  y se estrelló  contra un escritorio  a 4 o 5 metros de distancia, semiaturdido. Dos de sus cómplices acudieron de inmediato en su ayuda para ponerlo de pie. Medio farfulló entonces una orden que todos en el recinto percibieron distintamente: “Bájalo”. El tercer acompañante, nivelando su arma – un revólver – disparó a corta distancia – quizás dos, o dos  y medio metros – seis tiros calibre. 38 contra el cajero inerme quien, también semiaturdido por la golpiza anterior, se mantenía en pie junto a la pared.

Los testigos presentes que declararon más tarde ante la policía – vale decir, el resto del personal de la sucursal Huelén – no atinaban a explicarse cómo fue que, a esa corta distancia, el terrorista errara su primer tiro. Por enseguida los otros cinco gruesos proyectiles impactaron al cajero en su vientre,  en una zona que abarcó desde el ombligo al pubis. Pero el hombre, increíblemente, no cayó. Quizás si porque en ese momento se apoyaba en la pared contra la que había sido acosado.

Los asaltantes – siempre vociferando insultos – tomaron entonces a su maltratado jefe y llevándole casi en vilo, sangrando de la boca, abandonaron el recinto. Su  botín consistió en un artefacto metálico de seguridad, portátil  del tamaño de una caja de zapatos, conteniendo una magra suma en efectivo.

El jefe administrativo de la sucursal procedió en ese instante, mientras el resto de sus compañeros se apresuraban a socorrer al baleado, a cumplir las pobres instrucciones vigentes a esa fecha para eventuales contingencias: llamar de inmediato a una ambulancia, así como dar aviso a las autoridades del Banco y a la policía. Poco más habría podido hacer en esos momentos, en verdad.

Renato – y nunca he podido explicarme la razón de ello – fue trasladado por sus afligidos compañeros al baño del personal de la sucursal. Quizás porque había disponibilidad de agua allí, aunque tampoco ellos se explicaban más tarde la razón de ese traslado. Como fuere, el herido insistió en hacerlo por su propio pié, pero ya en el lugar, sus piernas aflojaron y cayó al piso. A poco, perdió la conciencia. Los cinco proyectiles de .38 de pulgada habían atravesado su cuerpo por debajo de la línea del diafragma, perforando numerosas asas intestinales y la vejiga, pero sin tocar – según se comprobó en el quirófano – vasos importantes que pudieran haber causado una hemorragia fulminante. Tampoco la columna vertebral. En esos momentos, el contenido de sus intestinos y vejiga se vertía inconteniblemente en las serosas de su cavidad abdominal, infectando los tejidos. Y los vasos cercenados por las balas empezaban un sangrado continuo.

Yo detentaba entonces el cargo de elección popular de Secretario Nacional de la Federación de Sindicatos del Banco de Chile, formada por 14 organizaciones de base a lo largo del país. Una serie de episodios anteriores –  aunque si el cruento resultado del que recuerdo en estas líneas – había establecido un compromiso de la empresa para darme inmediato aviso a tales emergencias. Me correspondía actuar en tales casos, además de mi representación sindical, por mi cargo laboral en la recién creada Sección Bienestar.

Un llamado de gerencia me alertó, pues, de lo ocurrido, unos 20 minutos después de que Renato Robinson fuera baleado. Me trasladé sin demora al lugar, a pié – a la carrera en verdad – desde mi escritorio, ubicado apenas a cuadra y media de la Sucursal Huelén, y llegué allí en los momentos en que la ambulancia de la Posta Central (bendita sea) se alejaba a toda sirena con el herido en el interior. Luego de recabar un breve informe de los alterados empleados que habían presenciado los hechos, y con la policía ya en el lugar, paré en la esquina un taxi que me condujo en breves minutos al edificio de la Posta, en la calle San Francisco con Diagonal Paraguay.

Tuve suerte.  Uno de los equipos de cirugía mayor de emergencia de ese centro ya intervenía al herido en el quirófano, y en él participaban varios médicos conocidos. Mi hermano, entre ellos. Recibí, en consecuencia, información inmediata y contingente de todo el proceso en marcha, los pasos a seguir y el limitado pronóstico que se podía establecer a esas alturas.

La cirugía, primera de muchos en el futuro, se prolongó por varias horas. Había que ubicar cada perforación de los intestinos –  y eran docenas de ellas – y suturarlas, además de “clampear” y luego también suturar todas las arterias sangrantes y venas cercenadas. Además de practicar la inevitable colostomía que dejaría al herido, si sobrevivía, defecando durante meses por un ano artificial. Y estaban, también los graves daños a la vejiga.

Quienes recuerdan el caso del Papa Juan Pablo II, agredido en la Plaza San Pedro – en 1981 – con dos balas de 9 mm. Que atravesaron sus intestinos, podrán imaginar el efecto de cinco proyectiles de mayor calibre impactando en la cavidad abdominal de un ser humano.

Fue una fortuna que tales proyectiles no alcanzaran el torso del cajero, por encima del diafragma. Habrían producido con mucha probabilidad daños en las viseras allí ubicadas (hígado, pulmones, bazo, páncreas, estómago y corazón) y destrozado los vasos que las irrigan, desde luego. Y probablemente, como en el caso posterior de Jaime Guzmán E., en 1991, el estallido de alguna de éstas por efecto de la velocidad del proyectil, multiplicada por su masa, al producirse el impacto. Nada de eso había ocurrido, sin embargo, por mediación del ángel de la guarda de Renato Robinson. En eso pensaba en esas horas negras su esposa, una mujer de gran temple, y seguramente aún lo cree así.

Pero las lesiones eran de tal consideración, que se temió repetidamente por la vida de nuestro compañero en los meses siguientes, y tardaría después varios años en alcanzar una recuperación apenas suficiente para reasumir sus labores.

En esas iníciales horas tensas y angustiantes, mientras me ocupaba – comisionado especialmente por la Administración del Banco de Chile para ello – de atender y asesorar a la angustiada familia de la víctima, una rabia inmensa iba creciendo en mi alma. El mismo furor impotente que hacía rechinar los dientes de miles de trabajadores de la banca – no solo de aquellos del Banco de Chile – que seguían las noticias con ansiedad.

Veíamos el resultados de un acto demencial, inútil, que ponía a un padre de familia al borde de la muerte, o quizás la invalidez, para satisfacer el afán de aventuras de unos cuantos bomberos locos de llamados a “salvar la Patria”. Pero salvarla disparando sobre trabajadores inocentes, desarmados y previamente intimidados. Así es más fácil, desde luego, y vaya qué combatientes tan valerosos los muchachos del MIR.

Un detalle, informado por los testigos a ambas policías y al Ejército, entibiaba sin embargo mi corazón. Renato, con su violento derechazo, había provocado lesiones visibles en el rostro del jefe de los asesinos. Varios empleados de la sucursal asaltada concordaban en ello llevados casi a hombros por sus cómplices, su boca lucía rota, seguramente con un labio partido, y sangraba en consonancia. La policía, pues – y también el aparataje militar anti  terrorismo, según sabría luego – buscaba en cada rincón de Santiago a un sospechoso con descripción clara y una herida notoria en su boca por golpe de puño. Ya era algo.

Recibí en esos días, en ausencia del Presidente de la Federación de Sindicatos del Banco de Chile, la solidaridad y el apoyo expresado por escrito a todas las organizaciones sindicales bancarias del país, agrupada en la llamada Federación Bancaria. El propio Director de esa Federación se hizo presente en la Posta Central, y luego en la Clínica Santa María, así como en mis oficinas sindicales, proponiendo movilizaciones de los trabajadores y actos públicos de repudio al atentado criminal. Ilusiones, desde luego. Regían las limitaciones del toque de queda vigente, y sólo recibíamos la negativa expresa de la autoridad militar.

Transcurrieron a continuación días de tensa espera, en que la vida de mi cuasi – ejecutado compañero pendía de un hilo, y la indignación de los trabajadores de la banca crecía y se iba haciendo cada vez más densa y más oscura.

Y entonces, el sábado 5 de octubre, al cumplirse diez u once días de los sangrientos sucesos, la buena noticia nos llegó a través de la prensa y la TV, inicialmente. Y el siguiente lunes, mediante confirmación directa de la Intendencia de Santiago: el autor del cobarde crimen, acorralado en una casa de la calle Santa Fe de la Comuna de San Miguel, al sur de Santiago, había presentado resistencia, pereciendo luego en la refriega. Se trataba del líder mirista Miguel Enríquez. Sus cómplices huían y estaban siendo cercados.

Vaya explosión de júbilo entre los trabajadores del Banco de Chile y toda la banca nacional. Saltábamos y nos abrazábamos como locos en nuestros puestos de trabajo. El asesino cobarde y ventajoso muerto a tiros. Formidable.

El suceso se presenta por el Mir en Internet, hoy, como un motivo de dolor y pesadumbre para el pueblo chileno, pero la verdad es muy distinta. Al menos los trabajadores bancarios y nuestras familias, más el mundo civil inmediato que nos rodeaba, estamos, simplemente, ebrios de alegría.

Debimos postergar, sin embargo, toda celebración formal de tan grata nueva durante más de una semana. Hasta que finalmente, el día sábado 20 de octubre de 1974, unos 350 dirigentes sindicales y delegados del personal de todos los bancos comerciales de Santiago y localidades cercanas, más algunos invitados de la Administración, nos reunimos para ese efecto en el Estadio del Banco de Chile (Vitacura). La convocatoria era clara, y procedimos allí a cenar y libar – de “toque a toque” como existía la coyuntura – animada y extensamente en celebración del exterminio uno de los “perros asesinos de empleados bancarios desarmados”. Recuerdo muy bien el concepto porque lo repetimos muchas veces a lo largo de esa noche.

Lo entendíamos entonces, y lo entiendo  así hasta hoy, como el exterminio sanitario de una plaga peligrosa, letal para la gente decente y de trabajo. E inerme.

Como broche de oro, pudimos comentar allí  –  por infidencia especial hecha desde el gobierno a nuestra gerencia, bajo reserva – que efectivamente los restos del fallecido en calles Santa Fe presentaban la evidencia de un serio golpe en su boca, en proceso de cicatrización.

Así pues, dedujimos, el extremista abatido – nada menos que el mentado Enríquez Espinoza – se había marchado desde este mundo con la huella  de un magistral “ combo en el hocico” propinado por uno de los nuestros al momento de ser torturado. Detalle genial para los que allí celebrábamos, consistente y muy adecuado a nuestro creciente odio hacia los asesinos terroristas.

El nombre de Miguel Krassnoff Martchenko no nos era conocido entonces, ni salió para nada a la luz en esas fechas. La carta que, en mi condición de Presidente subrogante de nuestra Federación de Sindicatos envié al Intendente de Santiago, agradeciendo el feliz resultado del procedimiento militar – policial que eliminó al líder agresor de nuestro compañero de labores, no mencionaba a ese oficial de Ejército.

Me enteré en su existencia y participación en el procedimiento y choque en la calle Santa Fe muchos años más tarde, y hoy le expreso aquí – como hubiera querido hacerlo entonces – mi reconocimiento por su valor y decidida actuación el día 5 de octubre de 1974. Salvó – no tengo duda de ello –vidas de empleados bancarios, o quizás de otras empresas, que habrían sido muertos en sus puestos de trabajo por la mano demente y criminal del MIR.

Tengo en claro que rememorar tales acotados acontecimientos de ese movido 1974 deja trunca, para efectos de ilustrar a las nuevas generaciones, una visión más general y objetiva del Chile post 11 de septiembre. Por “objetiva” pretendo señalar que no todo era entonces blanco o negro. Había muchísimos grises en la gama, e iniquidades terribles se cometían por ambos bandos.

Lo honesto es, pues, configurar un cuadro que recuerde las travesuras de todos los involucrados, y no sólo la visión sesgada que provee el Informe Rettig, o la historia parcial que ilustra el Museo de la Memoria. Tampoco las versiones depuradas que entregó entonces el Gobierno Militar.

Si los lectores de este blog lo permiten, reflotaré para ellos, en próximos posteos, algunos hechos especialmente notables que vivimos los chilenos de a pie, los comunes y corrientes ciudadanos, en aquellos agitados tiempos.

Raúl Olmedo D.