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Archive for 4/05/10

El Bicentenario de las luchas emancipadoras de Chile, que terminaron el 18 de febrero de 1818, da al país una oportunidad única, irrepetible y creemos que imperdible de conseguir la Unidad Nacional que usted enunció en la campaña electoral que le llevó a la Primera Magistratura de la Nación, y de paso, cumplir su compromiso de hacer funcionar la Justicia con la aplicación de las Leyes vigentes.

No es posible que después de 40 años sigamos con las odiosidades creadas en los años 70 del siglo pasado y que como corolario de estas persecuciones, centenares de soldados chilenos llenen las cárceles políticas creadas por la concertación para sancionar a quienes tuvieron la osadía de aventarles del poder, con juicios amañados, falsos testimonios y jueces prevaricadores que solo buscan notoriedad personal.

La mayoría de estas personas, a la sazón de los hechos, eran jóvenes inexpertos, que  solo cumplieron órdenes, aunque en muchos casos se defendieron de ataques alevosos que desde la oscuridad y el anonimato les lanzaban cobardemente los mismos que habían intentado establecer la dictadura del proletariado en el país y pretendían una masacre con un millón de chilenos muertos.

Poner Justicia ante la evidente injusticia es una de las características que debe sobresalir en quien quiere dejar de ser considerado como un político más y aspira a ser recordado como un Estadista que por sobre las pasiones y las presiones puso el interés nacional, recuperando un Estado de Derecho que se ha esfumado por la pretensión colegisladora que están practicando algunos magistrados de Justicia.

Nos parece inaceptable que una Ley de Amnistía que se aplicó a todos los terroristas, inclusive a los que cometieron actos sangrientos, no sea utilizada de la misma manera para aquellos que tuvieron la obligación de combatirles para garantizar a la población esa seguridad de que gozábamos y que hoy estamos a punto de perder nuevamente, ahora en manos de la delincuencia desatada.

Tampoco nos parece moralmente inadmisible y éticamente reprobable que los beneficios que concede la Ley a quienes están privados de libertad a los únicos que no se les concede sea a estos presos políticos, que no pueden ser llamados de otra manera, porque, las acusaciones que se les hace devienen de la presunta persecución, por la que se ha sobre indemnizado a las presuntas víctimas.

Creemos, Señor Presidente, que esta es otra materia en la que usted tendrá que elegir como lo verá nuestra Historia, sí,  con mayúscula porque es esa que se basa en la verdad y no en los eslóganes, y será presentado a las futuras generaciones, como el Gobernante sabio que terminó con divisiones añejas o si solo fue un cómplice encubierto de la institucionalización de una injusticia.

Atentamente,

Mario Montes

Director de Diario Electrónico

Reacción Chilena.

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