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Archive for 9/03/10

Con el peso de su consciencia.

Una cosa es que la amarga hora presente sea de la unidad, pero otra muy distinta es que esto se confunda – cuando hay centenares de compatriotas y familias enteras desaparecidas – con que también es la hora de la irresponsabilidad.

Por eso, ¿será casualidad que Vasily Carrillo el ex líder del FPMR y Juan Cheyre ex comandante en jefe del ejercito hayan coincidido – al igual como la enorme mayoría de la opinión pública y prensa internacional – en cuanto a que la presidenta Verónica Michelle Bachelet, careció de liderazgo y oportunidad para enfrentar la crisis? Y que sus titubeos y prejuicios con respecto al copamiento militar  inmediato de la zona de catástrofe, provocaron que en las primeras 48 horas de la tragedia, el caos y el desgobierno del lumpen desatado se tomaran lo que les plació. Proyectando una imagen mundial vergonzosa y demoledora de los atributos nacionales.

Y generando tal mayúscula ineptitud que los miles de personas siniestradas llegasen a suplicar la intervención a sangre y fuego de las FFAA, como el alcalde PPD de Hualpen, Marcelo Rivera, quien lo imploró llorando por radio Bio Bio, el lunes 01de marzo a las 18 horas – mientras su municipio, jardines infantiles y policlínicos – eran arrasados por la turba flaite.  Apreciación que luego revalidó en La Tercera, cuando dijo haber apreciado desde su primera trinchera, al país “al borde de la guerra civil”.

Lenidad gubernamental que desencadenó la reacción de otros miles y miles de penquistas y talquinos, que se parapetaron en pie de guerra, para defender sus vidas y propiedades de la masa soliviantada, merced a la desidia progresista.

El caos generado por las dudas y contradicciones vitales de la presidenta candidata, significó que la población de las regiones séptima y octava, prefirieran el hambre, la sed, el terror de los estertores telúricos al desbande del lumpen violentista.

Pero en La Moneda, mientras el país se hundía, lo que más preocupaba, era “cuidar la imagen progresista” de la presidenta candidata.

Y fieles a su característico estilo, siempre bajándole el perfil a los problemas y jibarizando los asuntos que les eran embarazosos.

Militares en las calles para frenar el caos. No. ¡Qué horror! Los milicos a trotar a los cuarteles, a desfilar solemnes y a marchar a los tribunales si osan usar sus armas para defender a los desvalidos.

Y como lo reconociera hidalgamente el ministro de obras publicas Sergio Bitar, ante la BBC, “a la gente de la Concertación le cuesta una enormidad sacar militares a las calles”, aunque sea en una situación de caos generalizado.

De allí la ineptitud ininteligible de la jefa del Estado, que antes que presidenta de la república, era militante candidata para el 2013, cuando debía tomar resoluciones instantáneas, el 27 de febrero de 2010.

Una prueba irrefutable de lo anterior. En Chillán, donde a las 03.34 del sábado 27 escaparon más de 280 reos, los que quemaron residencias aledañas a la cárcel y violaron mujeres a su paso, recién a las autoridades de La Moneda se les ocurrió decretar toque de queda para la ciudad cuna de Violeta Parra, a las 13.00 del miércoles 3 de marzo.

Otro dato de la desidia gubernamental. ARCHI estuvo solicitando desde hace 4 años un plan de emergencia al gobierno, que contemplaba sistemas de comunicación para conectar las emisoras con las autoridades de emergencia en casos de catástrofe y calamidades públicas, capacitación para los comunicadores radiales, campañas de educación a la comunidad, grupos electrógenos para estudios y plantas, empero, nunca en palacio hicieron algo concreto como respuesta a las razonables peticiones de la Asociación de Radio Difusores de Chile. Esto no proyectaba “imagen”, como la pre fabricada inauguración del hospital de Curepto.

Asesores de “imagen” que en su genial expresión en el área privada le recomendaron al presidente de las empresas constructoras chilenas, Lorenzo Constans, comparar los edificios en crisis post terremoto con la inclinación de la Torre de Pizza, cuando se trataba de justificar lo injustificable de la criminal irresponsabilidad de pésimos empresarios, quienes denigrando a sus gremios, erigieron febles pajareras mortales de solida y confortable apariencia.

A mayor abundamiento de elocuencia de la anarquía, el diario electrónico DC, Cambio21, consignó en su portada el testimonio de una amiga siquiatra residente en Chiguayante, de la periodista exiliada Mirna Concha, “Jamás pensé que estaría tan contenta de ver a los militares en la calle. Hemos tenido que defender la casa con palos, con fogatas, sólo falta que intenten violar a las mujeres”.

Y así entonces, ante tanto despelote, surgió la virtuosa idea de hacerle a la presidenta candidata una mediática despedida. Cuando las replicas eran cercanas al sismo principal y cuando todavía centenares de compatriotas se hallaban desaparecidos por el tsunami y otros tantos eran pesquisados bajo los escombros.

Incluyendo por cierto entre tales fanfarrias el 84% de popularidad que le asignó a Bachelet, la encuesta Adimark ¡post terremoto! (¿Será lo mismo preguntar a la gente cuál es su bebida favorita, que consultar sobre la aprobación ciudadana de la gestión de un jefe del Estado?)

¿Y si ese 84% fuese verdad, por qué entonces Frei Ruiz Tagle con Bachelet jugada a más no poder a favor suyo, no le aportó más que un 48%?

Así entonces, en sus últimos días vimos a la señora de gafas besuquear guagüitas. Reconfortar ancianitos y desplegarse en una parafernalia que únicamente buscaba reflotar la marca Bachelet, con miras al 2014.

De allí que resultara patético eso de “gobernar hasta el último día”, trazando planes de mediano plazo que sólo competían a su sucesor, cuando estaba a horas de irse para su casa.

Todos los datos duros son elocuentes en cuanto a la intencionalidad al respecto, de la orquesta cortesana de propaganda.

Tras el descalabro de los días 27 y 28 la presidenta candidata debía despedirse visitando hospitales improvisados vestida de doctora, levantando ayudistas que se desmayaban a su paso, citando a los empresarios para decirles cómo debe reconstruirse la patria, descendiendo de helicópteros por doquier, omnipresente, mientras el desconcierto en su gobierno proseguía a toda orquesta y la sub secretaría de interior debía arrebatarle la difusión de las listas de victimas y desaparecidos a la ONEMI.

Pobre Chile.

Que todo haya quedado supeditado a los artífices de la desinformación entrenados en la Alemania comunista, productores de campañas de imagen burdas. Inoportunas. Contraproducentes para el objetivo comunicacional sobre el cual quieren persuadir.

Los mismos chambones neo marxistas que hundieron la campaña de Frei Ruiz Tagle estropeándola conforme sus termocéfalas visiones y que ahora con las cenizas humeantes del descalabro nacional prepararon la despedida propagada de la presidenta candidata.

Son los que le tenían a la señora su acto masivo del 3 de marzo en el Estadio Nacional, con la selección de Bielsa incluida y que se les chingó porque el primer coliseo deportivo de la república, fue remodelado con la misma “eficiencia” del Transantiago o del tren rápido que surcaría raudo entre Santiago y Puerto Montt. Quedando el primer coliseo deportivo, inoperable a fines de enero pasado, sin que hubiese mediado un terremoto de por medio.

Verónica Michelle Bachelet Jeria – la presidenta que dispuso de los mayores recursos económicos en la historia de Chile – pudo despedirse en medio del respeto noble de su pueblo – de partidarios y opositores – si los prejuicios, si los cálculos politiqueros pequeños, si la ponzoña de sus orejeros no la hubiese envenenado más, si los titubeos de sacar cuentas electorales cuando no correspondía, los hubiera dejado de lado y hubiera lanzado a las FFAA desde el primer minuto a controlar las zonas de desastre, como siempre antes en la historia de Chile se hizo.

Como lo hicieron sin titubeos Riesco Errázuriz, Aguirre Cerda, Alessandri Rodríguez, Frei Montalva, Allende y Pinochet.

Sólo roguemos a la Virgen del Carmen, que la señora tras el 11 de marzo, no se empecine después de la debacle social provocada por sus prejuicios, en seguir siendo la candidata que no merece ser. Que se retire dignamente de la vida pública y que pausadamente escriba sus memorias. Mater Michelle, déjales el terreno libre a figuras emergentes como Andrés Velasco, Marco Enríquez o Ignacio Walker. Ni siquiera te pedimos que apoyes al nuevo gobierno de reconstrucción nacional, sino que únicamente guardes el mismo respetuoso silencio que el presidente Lagos tuvo contigo. Y no te preocupes, que en tu contra no habrán siniestras campañas sicopolíticas como las desatadas en contra de tus adversarios por tus equipos comunicacionales, no obstante que en tu conciencia – Mater Michelle – te llevas el imborrable dolor de tu indelegable responsabilidad en esta inmensa tragedia social, que superó la ira de la naturaleza. El desbande absoluto del lumpen al cual no quisiste poner coto oportunamente.

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